jueves, mayo 31, 2007

Los psicólogos somos irrelevantes

Podemos leer hoy en el 20 Minutos de Barcelona que:
La Generalitat abre una línea telefónica para ayudar a dejar de fumar

La Generalitat pondrá marcha una línea telefónica (902 111 444) atendida por un equipo de enfermería que ayudará a dejar de fumar, en especial a los fumadores más jóvenes que no acuden a los centros de salud y que requieren una atención poco intensiva.

[...]

El teléfono funciona las 24 horas del día los 365 días del año y con él se pretende atender a unos 1.000 fumadores cada año.

Una vez que se llame al teléfono del servicio Sanitat Responde, lo pondrán en contacto con una enfermera especialmente formada para ofrecerle un plan personalizado para dejar de fumar.

A partir de este primer contacto, será la enfermera encargada de realizar el seguimiento de su caso la que lo llamará entre 4 y 6 veces al año para ver cómo va la evolución del tratamiento.

En la primera llamada se valorará la motivación de la persona para dejar el tabaco y su dependencia, planteándole un plan individualizado.
En sí mismo es absurdo montar un servicio de atención continua. No sé de dónde sacan que los fumadores son tendentes a llamar a las cuatro de la mañana de la noche de Navidad. Pero entiendo que, como políticos, es más tentador contar que siempre habrá alguien atendiendo al teléfono (muerto de asco porque no llama nadie) que buscar una gestión eficiente de los recursos.

Pero era éste el tema por el que quería traer acá esta noticia. Lo que realmente me ha llamado la atención es las personas que se van a encargar de ayudar a modificar la conducta de tabaquismo de quienes llaman, evaluando su motivación, personalizando la intervención y derivando en el caso de ser necesaria atención médica son... enfermeros. ¡Y lo pueden hacer porque les han dado un cursillo! Así de están de contentos, que en la página del Consejo General de Colegios Oficiales de Enfermería incluyen la noticia.

Yo pensaba que los únicos especializados universitarios en conducta (y su modificación) éramos los psicólogos y que estos nos hacía, automáticamente, como lo candidatos más adecuados para desempeñar el trabajo que se describe en la noticia. Pero no, parece que un cursillo y una diplomatura no especializada en el tema son mejores que 300 créditos de formación focalizada en el tema del comportamiento humano.

Lástima que Psicología. Así no me extraña que lo que le dice un psicólogo sin trabajo a uno con trabajo sea "Un Whopper doble, por favor".

miércoles, mayo 30, 2007

¿Qué infidelidad es la peor?

Podría escribir hoy sobre la Prueba de Primaria de la Comunidad de Madrid, realizada ayer. Viendo cómo la han hecho, que es igual que el año anterior, queda claro que los técnicos de la CAM no han pasado por este blog para leer lo que he escrito anteriormente sobre este tema. La prueba administrada ayer es una vergüenza, y no ofrezco una opinión política sino puramente técnica. Si un alumno me viniera con eso como trabajo de mi asignatura, el suspenso sería directo. Uno ya no sabe qué es más grave: si la liberal Aguirre tirando el dinero público de este modo o el silencio (o escaso impacto) de los especialistas universitarios en medición educativa.

Pero, la verdad, no me apetece nada escribir sobre ese tema. Hoy toca psicología de la vida cotidiana: conocimiento tal vez inútil pero interesante.



Piensen vívidamente en el siguiente escenario. Se describe una situación y se dan dos alternativas. Tienen que elegir cuál de las dos les resultaría emocionalmente más dolorosa, desagradable para ustedes:
Su pareja (o su relación previa, en el caso de no tenerla ahora) llega un día a casa y les suelta la muy temible frase "Tenemos que hablar". Les dice que no le ha sido fiel dado que...
  1. ha conocido a una persona con la que ha tenido relaciones sexuales, si bien sin involucrarse sentimentalmente;
  2. se ha enamorado profundamente de otra persona, si bien no ha tenido el menor contacto sexual con ella.
Cada cual tendrá sus preferencias sobre qué le resultaría más molesto o hiriente. Lo interesante es que el patrón de respuestas no se distribuye de modo homogéneo entre hombres y mujeres. Piensen, ¿quiénes temen más a la infidelidad sexual, ellos o ellas?

Desde el punto de vista de la psicología evolucionista, la respuesta es clara. Piensen que un hombre hace un acto de fe al aceptar la paternidad de aquellos niños que su pareja le presenta como suyos. Cuidar de hijos que no son propios es, en términos evolutivos, el invento del tebeo, porque es cargarse de obligaciones costosas a cambio de una ganancia nula en perpetuación de los propios genes. Si la mujer de uno se enamora de otro, malo, pero tira que te va. Siempre podrá buscarse otra. Peor es (en términos evolutivos, ténganlo en cuenta) encontrarse criando algo que genéticamente ni le va ni le viene.

Para una mujer, si su pareja quiere fertilizar a todas las mujeres de la tierra, allá él, siempre y cuando vuelva a casa para compartir con ella los frutos de su trabajo (trabajo, el de verdad, no el de fertilizando universal). Una mujer, en términos evolutivos, no pierde nada conque su hombre se vaya a la cama con otra o con otras cien. El problema de la infidelidad sexual para una mujer es que detrás de esta puede venir la emocional. Ya saben, si el roce hace el cariño, a ver si con tanta fricción acabará por saltar la chispa con alguna otra. El problema que puede tener una mujer es encontrarse con siete niños correteando por la casa y un marido que la abandona por otra.

La predicción evolucionista es, pues, que los hombres temerán más que las mujeres la infidelidad sexual. Dándole la vuelta, a las mujeres les resultará más desagradable la idea de la infidelidad emocional. Se espera que este patrón se encuentre en diferentes culturas, dado que forma parte del 'paquete básico' con el que nacemos. Habrá diferencias entre culturas sobre la preocupación global relativa a cada tipo de infidelidad, pero no en el patrón según sexos.

Vean estos resultados¹, con datos de estudiantes universitarios de Chile y de España. A los participantes en el estudio se les presentaron siete escenarios similares a los que mostraba yo anteriormente. Acá se muestran la media de veces que seleccionaron la opción de 'peor sexual' o 'peor emocional', según país y sexo, de tal modo que puntuaciones más altas corresponden a mayor preocupación por ese tipo de infidelidad.

Les he puesto estos resultados por ser los que tengo más a mano, por incluir a españoles y por comparar dos países distintos. Pero patrones similares (más preocupación de las mujeres, en comparación con los hombres, por la infidelidad emocional) vienen publicándose desde comienzos de los '90.

Pero no se vayan, que aún hay más. Las diferencias entre sexos no se reducen únicamente a la opción que eligen como más desagradable. También se manifiesta cuando se recoge el tiempo de respuesta a la pregunta. La idea es que las respuestas dadas en sentido contrario a lo evolutivamente marcado son más lentas que las respuestas que mantienen esa línea. Que un hombre diga que lo que más le preocupa es la infidelidad emocional supone que ese hombre ha sido capaz de vencer el 'automatismo' con el que ha nacido. Lo mismo para la respuesta contra-evolutiva de las mujeres. Esos son los resultados que obtienen con estudiantes alemanes, cuando se les presentó uno de las situciones como las que les comentaba antes y se recogió el tiempo que tardaban en contestar:

Se cumplen las predicciones. A casi nadie le hace gracia la infidelidad, pero lo que disgusta de ella parece estar modulado por el sexo y de un modo que parece venir marcado más por nuestra historia evolutiva que por nuestra socialización.

¹ Fernandez, A. M., Sierra, J. C., Zubeidat, I., & Vera-Villarroel, P. (2006). Sex differences in response to sexual and emotional infidelity among Spanish and Chilean students. Journal of Cross-Cultural Psychology, 37, 359-365.

martes, mayo 29, 2007

Las 60 horas de los Ayudantes: reacciones

Gracias a Anónimo (recomiendo la lectura de todos los comentarios), llego a esta noticia:
La LOU “ataca la línea de flotación de las universidades”

El vicerrector de Profesorado y Organización Académica de la Universidad de Córdoba, José Naranjo, afirmó que con esta ley no podrán contratar profesores ayudantes, por lo que “cierra la puerta” a la incorporación de docentes jóvenes.

El vicerrector de Profesorado y Organización Académica de la Universidad de Córdoba, José Naranjo Roldán, afirmó que la Ley Orgánica de Universidades (LOU), que entrará en vigor en los próximos días, “es un ataque contra la línea de flotación de la universidad, contra el sector más débil”, el de los profesores ayudantes, lo que genera “un problema muy grave”.

Naranjo Roldán explicó que, durante la tramitación en el Senado, se aprobó una enmienda presentada por un senador de Eusko Alkartasuna de la que “no se han medido bien sus repercusiones”. La modificación “adjudica a los profesores ayudantes 60 horas anuales (seis créditos) y solo de clases prácticas” porque considera que “están empezando y en formación” y deben dedicar más tiempo a la investigación. Sin embargo, “es falso que la mayoría sean profesores en formación”, ya que casi todos llevan “cuatro años de becarios” impartiendo clases y “son doctores o casi doctores”.

Hasta ahora, continuó, los profesores ayudantes “daban entre 12 y 18 créditos”, por lo que resulta “más caro contratarlos que a un catedrático, pero nos organizábamos”. Una vez que la LOU entre en vigor “las universidades no van a poder contratarlos” ya que harán falta “cuatro ayudantes para cubrir las horas de un profesor a tiempo completo”, que se cifran en 24 créditos. Pero, después, “tendremos que despedir a tres” porque solo uno podrá ocupar la plaza. Así, “la figura que era la puerta de entrada de gente joven a la Universidad la dejan cerrada”.

[...]

José Naranjo Roldán afirmó que los vicerrectores de Profesorado “estamos verdaderamente aterrados” con esta situación, que calificó de “puro disparate”. “Por un lado se busca la renovación generacional del profesorado y la incentivación de la jubilación anticipada”, pero “por otro no podremos contratar ayudantes. Tendremos que esperar a que sean ayudantes doctores” (categoría inmediatamente superior) para hacerlo, pero para alcanzarla “necesitan acumular horas de clase que no pueden dar”.

La enmienda, aclaró, no afectará a los que ya han alcanzado la categoría de profesor ayudante, “que entraron con la ley anterior, el problema afectará a los que tienen que entrar el año que viene”.

En su opinión, esta medida se incluyó como “superprotección a un colectivo, pero lo que ha hecho es liquidarlo”. “No sabemos cómo vamos a hacerla compatible con la entrada de gente joven” porque “es invicable económica y socialmente”.
Hasta donde yo sé, en la UAB están de consultas con el Gabinete Jurídico, para ver si, tal y como afirma el Vicerrector de Córdoba, la reforma aplica únicamente para los futuros contratados. A la UAB no le preocupa no contratar a más Ayudantes: de todos modos no lo iban a hacer. Yo, por mi parte, considero esto de una extrema torpeza política. En un momento de debilidad del Consejero de Universidades catalán, sabiendo que los resultados de ERC en las últimas elecciones no han sido como para echar las campanas al vuelo y teniendo algo tan vendible socialmente como la investigación y el cumplimiento de la ley, creo que ahora sería el momento de presionar para mejorar la financiación de la universidad y poder afrontar el incremento de plantilla asociado a esta reforma¹.

Supongo que es el problema de tener cada vez más rectores dispuestos a ser 'abajo firmantes' de manifiestos; individuos, muchos, pensando en qué fundación o Consejería pueden acabar; personas dispuestas a gestionar la universidad como una empresa de ingresos cerrados. Porque la gestión con criterios rigurosos de la universidad está muy bien siempre y cuando uno tenga claro que una de las mayores preocupaciones de una empresa es aumentar sus ingresos. Al ser una 'empresa pública' la universidad, lo que tendrían que hacer los rectores es partirse la cara con las Comunidades y con el MEC para pillar más. Y creo que, al menos en Cataluña, pocos momentos habrán sido tan favorables como el actual.

¹ Cierto es que cualquier proceso de acceso masivo de nuevos profesores supone problemas, puesto que se genera un tapón para quienes están por venir...

lunes, mayo 28, 2007

La UAB, un buen lugar para trabajar

Circula por la UAB un manifiesto de la Asamblea contra la precariedad en la UAB. Acá se lo dejo con mis comentarios.
La UAB, un buen lugar para trabajar¹

Hace tiempo que la precariedad se ha convertido en la forma de gestión laboral habitual en la UAB en diferentes ámbitos que afectan al personal de servicios externos, al PAS, al profesorado no titular o al personal investigador. La nueva carrera académica y la política de personal que actualmente propone el rectorado agrava aún más esta situación. Algunas de las consecuencias de esta política son que los contratos laborales de los Ayudantes serán sustituidos progresivamente por becas; que tener estudios de tercer ciclo en la UAB se convertirá, paradójicamente, en un obstáculo a la hora de acceder a plazas estables y que las nuevas medidas afectarán negativamente sobretodo a los colectivos y personas que, pese a su bagaje docente e investigador, están en una situación más débil y tienen las peores condiciones laborales.

Por todas estas razones PEDIMOS:

1. Que el Rectorado reconsidere sus posiciones y apueste por una política activa para la consecución de unas condiciones de trabajo dignas para todo el personal de la UAB. Pedimos que escuche, negocie colectivamente (no de forma individual) y de manera transparente con todos los actores implicados unas medidas que se están imponiendo sin debate ni participación de la mayor parte de la comunidad universitaria.
Yo quiero un puesto de trabajo digno. Pero digno no es un contrato indefinido. Dignidad es:
  • un buen sueldo si soy un buen trabajador. Para ello es necesaria una negociación que no nos iguale a todos, porque el sueldo promedio regala dinero a los malos y castiga a los buenos.
  • saber que voy a poder seguir trabajando si soy un buen trabajador. La negociación colectiva presiona para mejorar las condiciones de los trabajadores actuales, independientemente de sus resultados, situándolas en unos niveles tales que no son extensibles a nuevos trabajadores. La negociación colectiva daña a los que están por venir.
No sé qué querencia hay por la negociación colectiva. En multitud de empresas se negocia individualmente las condiciones y, si uno es bueno y despierto, puede llegar a trabajar en una en la que se cobra mucho y se vive bien. Si mañana llegara a mi departamento una persona sin tesis pero con quince artículos en Psychological Science vería de lo más normal del mundo que le pagaran una pasta más que a mí.

Por otro lado, me sorprende que se diga que las medidas se imponen sin participación de la mayor parte de la comunidad universitaria. Hasta donde yo sé, el modelo de carrera docente ha pasado por Claustro. Si ahí no participa la comunidad universitaria… Probablemente cuenten con más información que yo.
2. Que se realice una convocatoria de ayudas al estudio dignas sin contraprestación laboral y que se convoquen los puestos de trabajo necesarios para cubrir las tareas que actualmente hacen los becarios/as de colaboración, como, por ejemplo, en bibliotecas y aulas de informática.
Pues maldita la gracia que le va a hacer a los becarios de colaboración el que les quiten sus puestos. Muchos de ellos están de lo más contentos ganando un poco de experiencia y algo de dinero. Esa mínima línea de más en su currículum es la que les permitirá diferenciarse de sus compañeros más adelante, cuando tengan que buscar un empleo tras la carrera.
3. Que todos los becarios/as por proyectos (capítulo VI) que estén realizando actividad laboral en departamentos y en centros de investigación tengan un contrato de trabajo.

4. Que las becas predoctorales de personal investigador en formación convocadas por la UAB cumplan, como mínimo, el Real Decreto del Estatuto del Personal Investigador en Formación y establezcan un máximo de 60 horas de docencia por año. Para garantizar la calidad docente, que la docencia se realice a partir de la obtención del DEA, priorizando la realización del doctorado.
Lo que es lo mismo: no queremos becas predoctorales en la UAB. Porque, si van a ser becas sin docencia, ¿qué gana la universidad convocándolas? ¿Mejorar la investigación? El día en que esto se traduzca realmente en dinero para las universidades éstas tendrán alguna buena razón para preocuparse por la investigación. Mientras que los presupuestos de las universidades sean más bien pobres, mal administrados y sin incentivos para la excelencia, los órganos de gobierno buscarán comprar muchas horas de docencia por poco dinero.
5. El mantenimiento de la figura de Ayudante, contemplada y reconocida en la nueva Ley Orgánica de Universidades y en el convenio de Personal Docente e Investigador Laboral de las Universidades Públicas Catalanas. Tal y como se especifica en la nueva LOU, se ha de asegurar que su carga docente no supere las 60 horas anuales.
A mí, que ya soy Ayudante, me viene genial lo de las 60 horas. El problema lo tienen los que están tras de mí. A ver para qué va a contratar la universidad Ayudantes en estas condiciones.
6. Que el profesorado que está en precario bajo la figura contractual de Asociado irregular y bajo la figura de Asociado de sustitución de manera crónica e inestable pueda tener unas condiciones y un salario dignos bajo unas figuras contractuales adecuadas. Y que las horas de docencia de sustitución estructurales sean convertidas en plazas fijas.
7. Que la exigencia o el mérito de haber estado dos años sin vinculación contractual para poder desarrollar la nueva carrera académica en la UAB se acompañe de una convocatoria de ayudas que permita llevar a cabo esta desvinculación.
No lo entiendo. Personalmente, hay que ser de fácil contentar para defender esto. ¿Cómo alguien puede comerse esta exigencia con la mísera reclamación de ‘ayudas’? Lo normal sería pedir que esa exigencia fuera eliminada automáticamente de la carrera académica de la UAB. ¿Por qué un excelante investigador tiene que verse forzado a hacer la maleta durante un par de años? Si se consiguen procesos de selección que realmente recluten a los mejores (y condiciones atracticas para atraer a éstos), los que salgan de la universidad lo harán por necesidad. Los que se queden lo harán porque su calidad es suficiente como para no necesitar o no compensarle el hacer de trotamundos. En el caso de haber hecho mal sus cálculos, se irán a la calle y ya está.

Además, considero que es necesario hacer ver al Rectorado que esta medida puede dañar importantemente a la investigación en la UAB. Si esta universidad exige marchar fuera dos años y la de al lado no lo pide, ¿por qué ir a la más estricta? Si fuera un recién licenciado de la UAB pensando en el mundo de la investigación como opción laboral, intentaría meterme en la UB y hacer ahí mi doctorado. Desde la UB tengo para elegir, después, tanto la UB como la UAB. Si soy doctor por la UAB, tengo menos opciones. Las cuentas son claras.
8. Hacer uso de la figura contractual de Colaborador permanente, contemplada en los estatutos de la UAB y en la actual LUC, como una herramienta de reconversión colectiva de las actuales plazas de colaboradores temporales.
Los colaboradores temporales que tienen riesgo de quedarse sin plaza son los que no han sido capaces de conseguir acreditación como para poder seguir vinculados académicamente a la UAB. No veo claro por qué estas personas, que no vienen avaladas precisamente por un currículum excepcional, tienen que conseguir un contrato estable.
9. Que se acabe la carrera de obstáculos que suponen acreditaciones y concursos reiterados y que los Profesores, Lectores y Agregados que hayan estado acreditados puedan promocionar mediante un concurso interno de méritos.
Esta petición es de una falta de vergüenza increíble. “Queremos que, si pasamos el filtro no excesivamente exigente de la acreditación, nos quiten toda posible competencia para promocionar. Da igual que haya personas mejores dispuestas a optar a esa plaza. Eso es lo de menos. Nosotros estamos cargados de derechos por llevar años ya en la UAB”. No sé cómo alguien puede defender esto públicamente.
10. Que se replantee la nueva carrera investigadora de forma realista, teniendo en cuenta los costes vitales, familiares y sociales que ésta conlleva y que se implanten medidas de conciliación de la vida personal, familiar y laboral.
Efectivamente, que se la replanteen. Tal y como quieren dejar ahora la carrera investigadora en la UAB, lo que van a conseguir es que los buenos investigadores se desanimen, hagan la maleta y salgan hacia otro lado o, simplemente, cambien de sector de actividad. Quienes podrían haber sido, en un futuro, excelentes investigadores optarán no intentarlo, viendo lo que les espera. Porque el empleador puede no pensar mucho en las decisiones que toma, pero seguro que los trabajadores sí que harán sus cuentas, viendo si les compensa o no el vincularse a la UAB. Y, en estas condiciones, los buenos pueden salir por patas.

Yo no creo que la universidad tenga conmigo más obligación que cumplir la ley (algo que todavía estoy por ver si lo va a hacer o no). Ella ofrece poco dinero y condiciones laborales muy mejorables. Por motivos que no consigo explicarme, todavía me compensa. El día que no lo haga, adiós muy buenas.
POR UNA UNIVERSIDAD PÚBLICA, COMPROMETIDA Y DE CALIDAD, ECHEMOS LA PRECARIEDAD DE LA UAB.

Firma el manifiesto o envíe tu adhesión con tu nombre, apellidos, DNI y lugar de trabajo a

precarietat-uab(arroba)moviments.net

¹ Del programa electoral del Rector de la UAB

jueves, mayo 24, 2007

El misterio de las 60 horas de los Ayudantes

Seguro que alguno de los senadores o congresistas que habitualmente leen este blog podrían ayudarnos a David y a mí a resolver una duda que nos planteamos: ¿Alguien sabe quién y dónde se hizo esta última modificación [la de limitar a 60 horas el máximo de dedicación docente de los Ayudantes]? Es que en el texto aprobado por el senado no aparece. Pero que supongo que sus señorías andan escasos de tiempo, mejor me he puesto yo manos a la obra (y dedos al teclado).

Andaba yo también con la pregunta en la cabeza, antes de leer el comentario de David. Justo ayer me informaban de que la UAB no tiene dinero para hacer frente a la reducción docente de sus Ayudantes, quienes hemos visto como, a golpe de Ley Orgánica, nuestro límite baja 150 horas. Yo no alcanza a comprender cómo era posible que pillara por sorpresa a la universidad una reforma de la ley que llevaba dando tumbos meses¹.

Al revisar el Anteproyecto de mayo del año pasado, he comprobado que no había mención alguna a esas 60 horas, sino que se mantenía la redacción según la cual el límite lo fijaban las universidades a voluntad. (Tan a voluntad como son unos Estatutos universitarios, que no se caracterizan por su facilidad de cambio).

En el Texto remitido por el Congreso al Senado, a fecha de 27 de diciembre de 2006, se mantiene la redacción que deja autonomía en este punto a las universidades. En el Proyecto de Ley que recoge el Boletín Oficial del Senado, con fecha de 16 de marzo de este año, todavía no aparece referencia alguna a las problemáticas 60 horas. Sin embargo, la redacción del Proyecto de Ley, según Boletín del Senado, había cambiado ya para el 28 de marzo. ¿Qué pasó entre esas dos fechas?

Pues que entró en acción José Ramón Urrutia Elorza, de Eusko Alkartasuna, consideró adecuado presentar una enmienda. Si leen su justificación, verán que buena voluntad no le falta al hombre. Vamos, que estaba convencido de que nos hacía un favor. Y sobre un total de 217 presentes, 119 votaron a favor y 98 votaron en contra (enlace al vídeo de la votación, formato de Real Player; resultados en 4' 28'').

Duda resuelta. La vida de los Ayudantes (a mejor) y de los que vienen detrás (a peor) cambió por una votación en el Senado a las 22:22.

¹ Enlazaba yo en este blog por primera vez a un Anteproyecto de la LOU hace casi, casi un año ya.

miércoles, mayo 23, 2007

Ser universitario para ganar más dinero

El País y El Economista se hace eco de un informe de la Caixa en el que se evalúa el diferencial salarial entre universitarios y las personas con estudios de niveles inferiores. La Caixa tira de un informe de la OCDE. Como ven, son datos un tanto sobados.

En la noticia de El País leemos:
Los licenciados pierden ventaja salarial

La diferencia entre el sueldo medio de los titulados universitarios y los que no han acabado la ESO ha caído un 40% desde 1997 - Los graduados han pasado del 19% al 26%, más que la media de la OCDE

[...]

Estudiar sigue siendo rentable en sueldo, pero cada vez lo es menos porque el incentivo económico, el premio salarial por tener una carrera, se esfuma en España.
Leyendo esto, uno diría que la ventaja salarial de seguir estudiando es una miseria. La misma conclusión puede extraerse leyendo El Economista. Miren la frase con la que cierran la noticia:
Si la tendencia sigue así, será más rentable dejar de hincar los codos y aprender a cambiar cables¹.
Ambos medios informan, un tanto de refilón, de que, a día de hoy, los universitarios consiguen un mejor sueldo promedio. El País da el dato concreto (no lo busquen en El Economista):
Pese a la diferencia salarial, el mayor emolumento de los universitarios españoles respecto a quienes tienen estudios básicos (inferiores a Secundaria) aún rozaba el 60% en 2004.
Un 60% es un buen dinerito para seguir estudiando. Lástima que quede como un dato medio perdido en la noticia. Acá tienen los datos concretos para España:
O si le prefieren con una frase literal del informe de La Caixa:
En el 2002, año de referencia de la última encuesta de estructura salarial publicada en España, las personas que no habían completado la enseñanza primaria ingresaban una media anual de 12.903 euros, mientras que la media de ingresos de un licenciado era de 32.997 euros, 2,6 veces más. Estudiar tiene, por lo tanto, su recompensa.
Así que, si un hijo suyo quiere tomar como excusa para no estudiar las noticias del periódico, dígale que mejor que no vaya tan rápido.

Dos aspectos son llamativos del estudio de La Caixa:

1) Ese modo de ignorar las variables no medidas. Los que más estudian, son personas, en promedio, más inteligentes, más constantes, con mayor autocontrol, con una red social de apoyo más extensa, de un nivel socioeconómico mayor... En la medida en la que no se controlan todas estas variables, no tenemos ni la menor idea de si lo que hace que el sueldo medio sea mayor para los universitarios es la carrera o, simplemente, ese cúmulo de variables que acompañan a un universitario promedio.

2) Cualquier análisis de una variable debería de estar acompañado por una justificación de la importancia real de esa variable. La ratio sueldo universitario / sueldo estudios básicos parece una variable interesante, pero no está nada claro con qué se relaciona. ¿Qué países habrían de tener una economía en mejor estado? ¿Los de ratios muy altas o los de ratios muy bajas? Den ustedes su hipótesis y a ver si es compatible con que el país con ese ratio más elevada sea Hungría, el segundo EE.UU, el tercero Chequia, el cuarto Gran Bretaña... y por la cola, el de menor ratio Suecia, el siguiente Bélgica, después Finlandia... Yo, desde luego, no veo un patrón claro que relacione variables económicas con la variable ratio. Así que, ¿de qué me informa ese valor?

¹ Así descrito, parece que los chicos de FP, en lugar de estudiar, se juntan en el Instituto para echarse unas risas y no dar palo al agua...

martes, mayo 22, 2007

La llave del tesoro - leído en la prensa

José Piñera fue ministro del Trabajo y Previsión Social en Chile y ahora es copresidente del Proyecto para la Privatización de la Seguridad Social del Cato Institute. En Libertad Digital escribe sobre el cheque escolar. Así describe los efectos esperables de la reforma que defiende:
Estos principios [...] conducirían a una competencia virtuosa por elevar la calidad educativa y capturar a las familias-clientes. El valor de la chequera escolar, basado en la rentabilidad social bien medida de la educación, sería un barómetro de la importancia que la sociedad le asigna a la calidad de la educación, y un elemento determinante para alcanzar el nivel de capital humano y desarrollo de países como Australia o España.

Esta reforma produciría una verdadera revolución del sector educativo, como la que ha tenido lugar en los últimos 30 años, con resultados espectaculares, en todos los sectores liberalizados del país. La flexibilidad inherente de la empresa privada permitiría incorporar, sin demora, los fabulosos avances tecnológicos que están ocurriendo en el mundo y ponerlos al servicio de elevar la calidad de la educación de los niños y jóvenes chilenos.

Las discusiones sobre remuneración se darían en el interior de cada escuela entre los profesores y los dueños; se hablaría de productividad, capacidades individuales bien evaluadas y resultados docentes. Los mejores profesores ganarían más que los demás y eso sería un incentivo poderoso para mejorar la calidad de las clases y el perfeccionamiento docente. No habría huelgas nacionales que dañan a los más pobres. Los educadores tratarían de retener a los mejores profesores, pagándoles sueldos que reflejen su verdadera aportación y tratándolos con dignidad.

Las escuelas invertirían en tecnología y banda ancha para tener acceso a bibliotecas virtuales y técnicas educativas modernas. Los padres se darían cuenta. Algunas escuelas se expandirían para atender al incremento de alumnos, otras cerrarían. Habría una competencia entre investigadores y expertos por desarrollar diversas pruebas que midan lo mejor posible la calidad educativa de cada escuela. Todos los resultados estarían en Internet, por escuela, por barrio, por comuna. Se crearían empresas privadas clasificadoras de escuelas, como las que evalúan hoy el riesgo financiero. Con la ley antimonopolios mejorada y vigilante, y plena transparencia financiera y de instalaciones de cada escuela.

Sería un nuevo mundo educativo. Del paradigma del Estado Docente del siglo XX al paradigma de la Sociedad Docente coherente con el siglo XXI. Y que necesita, merece y puede lograr el nuevo Chile.
Acá desarrolla Piñera sus ideas sobre la reforma educativa.

lunes, mayo 21, 2007

Lamentos gastronómicos

Cada vez que voy a la cafetería de la facultad me asaltan las mismas preguntas: ¿Qué he hecho yo para merecer esto? ¿Qué crímenes estoy pagando? ¿Qué fuerza cósmica está tan encolerizada conmigo como para hacerme pasar por esto? Dudas que pueden resumirse en una sola pregunta: ¿Cómo puede juntarse tanta comida mala en el mismo sitio?

miércoles, mayo 09, 2007

Los Ayudantes en la nueva LOU

En la Ley Orgánica de Universidad (versión 2001) se establecía la figura del profesor Ayudante como
contratados entre quienes hayan superado todas las materias de estudio que se determinen en los criterios a que hace referencia el artículo 38 [estudios de doctorado: la formación teórica y en investigación previa a la obtención a la tesis] y con la finalidad principal de completar su formación investigadora. La contratación será con dedicación a tiempo completo, por una duración no superior a cuatro años improrrogables. Los ayudantes también podrán colaborar en tareas docentes en los términos que establezcan los Estatutos. (Artículo 49).
Como puede verse, el nivel de definición sobre esta figura era más bien escaso. Una vez hecha una ley, ya se sabe que lo habitual es que las leyes posteriores reduzcan la flexibilidad en campo que regulan. Con la LOU (versión 2007) no podía ser menos. Me quedo con los dos primeros puntos del nuevo artículo 49:
La contratación de Ayudantes se ajustará a las siguientes reglas:

a) Las universidades podrán contratar como Ayudantes a quienes hayan sido admitidos o a quienes estén en condiciones de ser admitidos en los estudios de doctorado.

b) La finalidad principal del contrato será la de completar la formación docente e investigadora de dichas personas. Los Ayudantes colaborarán en tareas docentes de índole práctica hasta un máximo de 60 horas anuales.
Por un lado, se rebaja el nivel mínimo de exigencia para poder llegar a ser Ayudante. Con las vueltas y contravueltas de las reformas del sistema universitario español, no está demasiado claro quién podrá ser admitido en los estudios de doctorado. Alguna vez he oído o leído que habría opción de entrar en el doctorado sin pasar por el posgrado. En cualquier caso, a día de hoy, todo licenciado pueda entrar en estudios de doctorado, por lo que el punto a) dice que cualquier titulado podrá ser Ayudante. En el futuro, con seguridad cualquier que haya hecho la ruta que supongo que será la más habitual: grado más posgrado.

¿Por qué se ha bajado el listón? Una opción podría estar en que el Congreso ha estimado como mejor el aumentar la autonomía de las universidades para contratar según los criterios que estimen como más oportunos. Razón poco creíble viendo cómo para el resto de figuras de profesorado se siguen pidiendo acreditaciones vía ANECA o similares.

Para mí la razón hay que buscarle en el punto b). Adelanto mi conclusión, para hacer más sencillo el seguir lo que voy a ir desarrollando: o la figura de los Ayudantes va a ser trivial en la universidad o va a ser el modo de colar a los que querríamos que hubieran obtenido una beca pero no han podido.

Anteriormente, no se definía el carácter de la docencia. Lo común es que los Ayudantes nos dedicáramos a las prácticas, pero era algo que dependía de universidades y de puertas traseras por las que a veces se colaban clases de teoría que no tocaban. Por otro lado, mientras que con la primera LOU el número máximo de horas no venía fijado estatalmente, ahora sí. El límite actual de 60 horas de docencia se alcanza con dos horas de clase a la semana en los dos cuatrimestres. Los Ayudantes de mi universidad estamos claramente por encima. La norma nos fija un límite de 210, si bien no todos llegamos a él. Dudo que en muchas universidades el límite de docencia de los Ayudantes sea igual o menor a 60.

Curiosamente, 60 horas es también el tiempo máximo de docencia posible para becario-contratados. En el caso de los FPU, se dice en la última convocatoria:
I.8.3 Durante el periodo de contrato en prácticas [...] podrán colaborar con fines formativos y hasta un máximo de 60 horas anuales, en las tareas docentes de un departamento universitario, previo acuerdo entre el director de la tesis doctoral y el departamento implicado y sin que en ningún caso pueda desvirtuarse la finalidad investigadora y formativa de las ayudas.
Cierto es que mientras que la docencia en en Ayudante es obligatoria, en el FPU es únicamente posible. (Sobre la docencia de los becarios escribí acá).

Así la norma, me planteo si no estarán cambiando el plan de carrera dentro de la universidad, habiendo legislado sobre una figura contractual que no va a tener aplicación real. Hasta ahora, la ruta común era becario -> Ayudante -> Ayudante Doctor -> Indefinidos varios. Entiendo que la ruta ahora quedaría cómo (becario o Ayudante) -> Ayudante Doctor -> Indefinidos varios. ¿Por qué creo esto? Porque las funciones van a ser muy similares, las criterios de acceso muy parecidos y la retribución casi igual. Más razones. Porque el peso de la docencia para conseguir la acreditación para ser Ayudante Doctor es tan bajo que es posible que se pueda conseguir saltándose el paso de la Ayudantía. ¿Más razones? En mi universidad, la UAB, se plantean eliminar la figura de Ayudantes.

Cuando a alguien se le da a escoger entre dos alternativas equivalentes en funciones pero diferentes en precio, ¿cuál escogemos? La más barata, claro. Creo que lo mismo pasará con los Ayudantes frente a los becarios. A las becas invita el Ministerio o la Comunidad correspondiente. Los sueldos de los Ayudantes salen del presupuesto de la universidad. Las cuentas son claras. Por eso se ha rebajado el criterio de acceso a Ayudante: por da igual, puesto que es una figura a cuasi-extinguir o será la puerta de entrada para quienes no han podido obtener una beca.

¿Qué significa a día de hoy tener Ayudantes para una universidad? Un problema. Si a mí me aplican el rebaja en horas que me corresponde, o meten dos Ayudantes más o meten a un Asociado. Multipliquen esto por todos los Ayudantes de las universidades (2767 en el curso 2004/2005, según el INE). En estas condiciones, a ver si aplican la ley y me dejan en 60 horas o se buscan algún hueco por el que escaparse. Pero, miren, yo ya estoy dentro y, a fin de cuentas, me gusta dar clases. Veo más problemas para quienes contasen con seguir el plan de carrera antiguo, quienes siendo becarios contasen con obtener una plaza de Ayudantes. No sé en estas condiciones cuántas plazas de estas características se van a convocar.

martes, mayo 08, 2007

Solucionar, no solucionaremos nada, pero hay que ver lo que nos reunimos

Este mundo tiene mucha más gente hablando de problemas que solucionando problemas. (¿En qué categoría entraré yo?).
Gobierno, CCAA y sectores educativos constituyen Observatorio de Convivencia

Los Ministerios de Educación y Ciencia (MEC), de Interior y de Justicia, las CCAA y representantes de padres, de alumnos, de trabajadores de la enseñanza y de centros educativos, entre otros, constituirán mañana el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar.

También estarán representadas la Federación Española de Municipios y Provincias; la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familia y Discapacidad; la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración; la Delegación Especial del Gobierno contra la Violencia sobre la Mujer; la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas y el Instituto de la Juventud.

Igualmente, estarán los Defensores del Pueblo de ámbito estatal y autonómico y el Defensor del Menor de las comunidades que dispongan de esta figura.

Formarán parte del Observatorio ocho personalidades, como máximo, de reconocido prestigio entre especialistas que hayan trabajado en materia de convivencia escolar, designadas por la ministra de Educación y Ciencia, Mercedes Cabrera.

Presidido por la ministra, el Observatorio funcionará como órgano colegiado y consultivo, formado por 70 miembros. (Terra, 07/05)

Acertijo metodológico - ficción didáctica (II)

El primer número de esta muy espaciada serie puede encontrarse acá. Esta entrada bien podría haber recibido también el nombre de ficción didáctica.

Recomiendo no leer del tirón la anotación, sino dedicarle un poquito de tiempo a reflexionar sobre las preguntas que se van formulando.



La capacidad de concentración correlaciona de un modo positivo con el éxito académico. Un grupo de psicólogos ha desarrollado un programa de mejora de la concentración, con una duración de seis meses, y quieren poner a prueba si su método da los resultados deseados. Para ello, seleccionan al azar 20 colegios de la provincia de Barcelona y evalúan la capacidad de concentración de todos los alumnos de 2º de Primaria. La puntuación en el test de capacidad de concentración administrado sigue, en la población, una distribución normal, con media 15 y desviación típica 3.

Los psicólogos seleccionan a los 5 alumnos de cada clase que menor puntuación han obtenido en el test. La puntuación media en el test de concentración para estos chicos es de 8’80. Les aplican el programa de intervención y, tras ello, evaluar de nuevo a los 100 chicos, encontrando que la puntuación media ahora es de 12’25.

1. ¿A qué conclusión podemos llegar? ¿Podemos decir que el programa de intervención de este equipo de psicólogos mejora la capacidad de concentración?

Al enterarse de estos resultados, un compañero de estos psicólogos les sugiere que estos resultados pueden estar contaminados por el efecto de la maduración normal de chicos a esas edades. Quizá los niños han mejorado su capacidad de concentración no gracias al programa, sino por haber crecido seis meses desde que se les evaluó por primera vez hasta que se les evaluó de nuevo.

Para eliminar este problema en el diseño de la investigación, el grupo de psicólogos repite de nuevo la recogida de datos. Seleccionan ahora 40 colegios y pasan el test de capacidad de concentración a todos los chicos de 2º de Primaria. La muestra tiene una media de 15’04 puntos en el test. En 20 colegios tomados al azar, aplican el programa a los 5 chicos que muestran menor puntuación en la prueba. En los chicos que pasan por la intervención, la media pre-programa es de 8’95 y la media post-programa es de 12’04. En los otros 20 colegios no se aplica el programa y los psicólogos se limitan a evaluar de nuevo a todos los chavales de estos colegios al cabo de seis meses, coincidiendo con la evaluación de los chicos que sí reciben la intervención. Las medias pre y post para de los chavales de los colegios donde no se ha aplicado la intervención son 15’02 y 14’94.

2. ¿A qué conclusión podemos llegar? ¿Podemos decir que el programa de intervención de este equipo de psicólogos mejora la capacidad de concentración?

Este grupo de psicólogos parece contento con los resultados obtenidos. Consideran que su programa es un éxito. Una vez demostrado, desde su punto de vista, el éxito en mejorar la capacidad de concentración en chicos con bajo nivel en esta carecterística, se proponen ver si el programa mejora igualmente la concentración en chicos con alto nivel en esta variable.

Para ello, vuelven a seleccionar 40 nuevos colegios, en 20 de ellos se aplicará el tratamiento y en otros 20 no se aplicará. En los colegios en los que van a aplicar el tratamiento seleccionan a las 5 personas con menor puntuación en el test que mide capacidad de concentración y a las 5 personas con mayor puntuación en el test. Para los chavales con bajo nivel encuentran resultados similares a los encontrados previamente: la media en la medida pre-programa es de 8’54 y la media post-tratamiento es de 11’53. En los chicos con alta capacidad de concentración, las medias son 21’10 y 17’50 para las medidas pre y post respectivamente. Para los chicos de los colegios que no reciben ningún tratamiento, las medias son 15’08 y 15’14 para los dos momentos.

3. ¿A qué conclusión podemos llegar? ¿Podemos decir que el tratamiento es eficaz? ¿La eficacia del tratamiento varía según la capacidad de concentración que tengan los chicos antes del tratamiento?

Un experto en psicometría, al conocer estos resultados, propone al grupo de psicólogos una nueva investigación. De nuevo, se seleccionan 40 colegios y se sigue el mismo procedimiento descrito para el caso anterior. La diferencia, ahora, es que no se aplica programa de intervención alguno.

Las medidas pre y post para el grupo de chavales bajos en capacidad de concentración son 8’68 y 12’13. Para los chicos con alto nivel en concentración, las medias pre y post son 20’86 y 17’50. Para los colegios donde se comparan todos los chicos de 2º de Primeria, las medias son de nuevo 14’87 y 15’01. Hay que recordar que ahora no se ha aplicado ningún tratamiento.

4. ¿Podemos decir que el programa de intervención sirve para algo? ¿Cómo podrían explicarse estos resultados?

miércoles, mayo 02, 2007

Hace un año

Hace justo un año daba comienzo este blog. Había pensado encender una vela sobre el teclado y soplarla mientras cantaba algún tema inspirado, pero, como los del Servicio Informático me han dicho que no cubren los posibles desperfectos, optaré por algo más sobrio.

Les dejo, simplemente, esta pregunta, especialmente dirigida a profesores: si ustedes hubieran recibido la formación que ahora ofrecen a sus alumnos, ¿habrían llegado hasta donde están?

Espero que muchos puedan responder de corazón con un rotundo "claro que sí, ya me habría gustado a mí recibir clases como las de ahora". Yo, por mi parte, no lo tengo nada claro...