sábado, diciembre 30, 2006

Pasen y lean...

... esta entrada de Wonka (Los españoles valoran más la universidad privada que la pública) y esta entrada de Ángel (Una voz discordante).

jueves, diciembre 21, 2006

Las horas educativas en Cataluña

Magisterio (versión en papel) o Magisnet (versión digital) es uno de los medios más interesantes para estar al tanto de la actualidad educativa. Esta semana ofrecen un interesante análisis de la situación en Cataluña:
Los indicadores muestran un déficit educativo preocupante en Cataluña

Los indicadores sobre la Educación catalana, sobre todo en la posobligatoria, no son buenos, y desde luego no se corresponden con los de una sociedad que pretende mantener su empuje económico y social en el futuro. Suelen estar alrededor de la media española, y se distancian bastante de los datos que presentan otras comunidades con un gran peso económico: Madrid y País Vasco.

Lo primero que llama la atención de los datos catalanes es el escaso porcentaje de titulados superiores entre los jóvenes catalanes. Como sostiene Juan Carlos Rodríguez, sociólogo, investigador de Analistas Socio-Políticos y coautor del libro La educación general en España, “una relativamente baja proporción de universitarios en el tramo de edad de 25 a 34 años en Cataluña puede deberse, enbuena medida, a una Educación Primaria y Secundaria que funcionan peor que en otras regiones, a pesar de que, en apariencia, sus tasas de fracaso no sean de las más elevadas.

En particular, puede reflejar un sistema público de enseñanza que corrige relativamente poco las desigualdades y que hace poco por el ascenso de los jóvenes de las clases más desfavorecidas. No parece ocurrir lo mismo en Madrid o el País Vasco. Al menos, ocurre en menor medida en estas dos comunidades. Y no cabe explicarlo fácilmente aludiendo al origen social de los estudiantes: el status socioeconómico medio de los estudiantes catalanes de primaria y secundaria es parecido al de los de Madrid”.
¿Tendrá esto algo que ver con lo que ya apuntaban desde el sindicato ANPE hace varios meses?
Por si no os habíais percatado, Cataluña es una suerte de laboratorio pedagógico del gobierno. Cuantas “novedades” ha habido estos últimos veinte o veinticinco años en la enseñanza (empezando por cambiar su denominación a “educación”) se han probado antes aquí. Si resultan suficientemente desastrosas, se exportan al resto de España.
Eso sí, el debata educativo, en Cataluña, se centra en la sexta hora (una hora más de clases en Primaria) o en la tercera hora (tres horas de castellano a la semana en Primaria). Parece que entre horas anda el juego. Pero, ¿son tan importantes las horas de escolarización? ¿A más horas de clase mejor van los chavales? Hagan sus apuestas...

Aquí tenemos el número de horas en países de la UE para el año 2003 (click para ampliar):

Finlandia, el país de 'referencia' en cuanto a calidad educativa, es el que menos horas dedica. La comunidad flamenca en Bélgica dedica menos horas que la comunidad francófona. El éxito educativo es mucho mayor en la parte flamenca.

Está claro que la conclusión no es que para mejorar la educación uno tiene que bajar el número de horas. Finlandia no difiere, con respecto a España, únicamente en esta variable, sino en muchas más. Poner el acento en la variable horas sería un modo tramposo de razonar. Pero lo que tampoco está nada claro es que aumentar las horas sea un buen invento... pero como entronca con el sentido común, es una buena medida política.

¿Conclusión? Las cosas en Cataluña no van bien en educación y las soluciones son más bien palos de ciego.

miércoles, diciembre 20, 2006

Cuando se cumplen los deseos

¿Cuál ha sido uno de los deseos más perseguidos por los becarios de investigación? Pasar a ser contratados. Tener algo tan tonto como Seguridad Social... naderías de esas.

¿Qué problemas tiene llevar esto para adelante? Que el pagador tiene que gastar más para que el becario siga cobrando lo mismo. Es lo que tiene el bonito mundo de los impuestos, retenciones, etc.

¿Qué solución ha ideado la Comunidad de Madrid? Reducir los beneficios asociados a las becas de Formación del Personal Investigador. Lo cuentan aquí o aquí (es el mismo texto):
De ahora en adelante, por la ORDEN 5350/2006 DE 21 DE SEPTIEMBRE DE 2006, DEL CONSEJERO DE EDUCACIÓN POR LA QUE SE MODIFICA LA RELACIÓN DE BENEFICIARIOS Y SE REGULA LA CONDICIÓN DE BENEFICIARIO DE LAS AYUDAS DEL PROGRAMA DE BECAS DE FORMACION DEL PERSONAL INVESTIGADOR (FPI), si consigues una Beca de Formación de Personal Investigador en Formación (FPI) en la Comunidad de Madrid, YA NO VAS A TENER LOS BENEFICIOS Y LAS AYUDAS QUE TENÍAS ANTES. HAN ELIMINADO DERECHOS HISTÓRICOS DE LOS BECARIOS, PERJUDICANDO ENORMEMENTE NUESTRA FORMACIÓN Y EL DESARROLLO DE LA INVESTIGACIÓN EN ESPAÑA.

- Ya no te van a pagar las tasas de Doctorado.
- Cuando pases a ser contratado, ya no podrás solicitar estancias de investigación en otros centros (en España o el extranjero).
Y seguro que seguirán recortando…
Y ahora van los becarios y se quejan. ¡Si es que no hay quien les entienda!

lunes, diciembre 18, 2006

Investigación y Desarrollo según la OCDE

La OCDE ha publicado recientemente el informe Science, Technology and Industry Outlook 2006. Parece que la OCDE no tiene a bien colgar sus informes completos en red de un modo gratuito. Lo que está disponible es un extracto en inglés o francés con los datos principales. En español sólo se encuentra un resumen más breve.

El gasto en Investigación y Desarrollo sube (click en los gráficos para ampliar). La inversión neta lo hace de un modo mucho más claro. El gasto en relación al PIB también lo hace, aunque de un modo menos marcado.


¿Usted es de los que se creyó eso de la Europa del conocimiento? Será conocimiento, pero parece que no va a ser I+D. Al menos, no al ritmo que vamos y no con los competidores que tenemos.

Pero ilusión no nos falta. Vean el siguiente gráfico, en el que se relaciona el gasto actual con el objetivo fijado. La fecha límite es variable entre países, desde el 2005 hasta el 2014. Como puede verse, en el caso de España, incluso siendo tan dados a la fantasía como acostumbramos, nuestra aspiración apenas nos situaría en la media de inversión de la OCDE (gráfica anterior). Eso sí, para cuando consigamos llegar, la media ya habrá aumentado...

Sigamos hablando de España. Nuestro país parece tener más encanto para atraer turistas que inversiones en I+D. El siguiente gráfico ilustra cómo en España en el 2003, en comparación con el 1999, el porcentaje de financiación extranjera de investigación ha caído ligeramente. Cuando uno se plantea dónde investigar, parece que 'España' no es lo primero que le viene a la mente.

miércoles, diciembre 13, 2006

Descubriendo la media

La tarifa que pagan los españoles por el agua urbana es de las más bajas de Europa; 1,28 euros por metro cúbico de promedio, según la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS). En la mayoría de las ciudades ni siquiera alcanza ese valor.
¡No me puedo creer que una parte importante de una muestra o población ofrezca valores por debajo de la media! Quizá a los periodistas de El País - Negocios les vendría bien repasar un poco la estadística de la carrera o el instituto.

Actualización. 20/12/06

Parece que muchos no entienden que mis palabras pretenden ser irónicas. El problema no es que lo que dice el periodista sea falso; el problema es que lo que dice es trivial. Lo anormal sería que no hubiera una alta proporción de ciudades por debajo de la media.

domingo, diciembre 10, 2006

"No quiero estudiar, sólo trabajar poco y vivir bien" - leído en la prensa

¿Cómo se las apaña uno con estos alumnos?
«No quiero estudiar, sólo trabajar poco y vivir bien» - ABC

«¿Tu te levantarías a las ocho de la mañana para venir aquí y no hacer nada?», dice con suficiencia Rubén, un chico de 16 años que repite -mejor dicho, asiste de vez en cuando a clase- 3º de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). [...] «Yo no he nacido para estudiar, sólo quiero trabajar poco y vivir bien», afirma Rubén como declaración de intenciones, al tiempo que hace planes para «trabajar un mes y descansar tres», pero eso «lo pensaré cuando tenga 18 o 20 años». Para faltar a clase engaña a su madre y le hace ver que se levanta ante de las 8 de la mañana. «Cuando ella se va a trabajar vuelvo a casa a dormir o me voy con mis amigos a fumar». Asegura que también emplea su tiempo en practicar artes marciales y en ver películas violentas. No lee porque «es muy aburrido».

[...]

Clara acude a un colegio del extrarradio. No falta a clase pero «me aburre tanto estudiar que pienso en otra cosa y como no me entero hago preguntas con las que todos se ríen y el profesor se enfada». A principios de curso, se le ocurrió ensayar unos «novillos» y justificarlo con enfermedades imaginarias. «No coló porque mi madre fue a hablar con el tutor y fue peor porque se enteró de la que monto en clase».
Paco tiene 17 años. En menos de un año deberá acabar su vida escolar. Sin embargo, el futuro no le agobia. Prefiere vivir el día a día desde el conflicto y la desidia. No tiene reparos en reconocer que su actitud perturba el normal desarrollo de la clase. «Quiero que esto se acabe cuanto antes. Por eso, hablo, me meto con mis compañeros y hasta con el profe y mando mensajes por el móvil. Aunque me lo quitan de vez en cuando siempre lo recupero».

[...]

Son «objetores escolares», los que se las ingenian para no asistir a clase o molestar a profesores y compañeros. La mayoría forman parte del 33 por ciento de los alumnos que fracasan.

viernes, diciembre 01, 2006

Universidad en Europa vs. Universidad en EEUU

Vía Nihil Obstat llego a un interesant artículo de Xavier Sala i Martí publicado en La Vanguardia el 17 de Noviembre de este año. Lo reproduzco completo:
Un Gran Sentido del Humor

Este año los Estados Unidos han conseguido el pleno: todos, absolutamente todos los premios Nobel científicos han ido a parar a ciudadanos norteamericanos, que han estudiado en el sistema educativo norteamericano y que dan clases en universidades norteamericanas: un médico de Stanford y otro de la Massachusetts Medical School, un economista de Columbia, un químico de Stanford de y un físico de Berkeley, además de un físico de la NASA. Toda una demostración de la superioridad universitaria de los Estados Unidos a la que, si quieren, pueden añadir al premio de literatura turco que es profesor de la universidad de Columbia.

El ranking mundial producido por la Jiao Tong de Shanghai en China muestra que, en el año 2006, 17 de las 20 mejores universidades del mundo eran americanas (las otras tres eran dos inglesas, Oxford y Cambridge, y una asiática, Tokio). Ni una sola era de la Europa continental. Además, los Estados Unidos producen el 30% de los artículos en ciencias e ingeniería, el 44% de los artículos científicos más citados y el 70% de los premios Nóbel. Lejos quedan los días en que las grandes universidades estaban en Alemania, Francia e Inglaterra. ¿A qué se debe ese cambio copernicano?

Una explicación es que los americanos entienden que la educación es prioritaria y, a diferencia de los europeos, ellos no sólo lo dicen sino que actúan… y gastan el doble que nosotros en educación. Otra explicación es que ellos han entendido que el derecho a la educación no quiere decir necesariamente que toda la educación deba ser pública. Aunque tampoco quiere decir que las universidades públicas sean malas: de las 17 mejores universidades americanas, 8 son públicas (entre ellas está la famosa universidad de Berkeley en California). El debate no es sobre si pública o privada sino si la universidad se enfrenta a un sistema de incentivos que la lleva a buscar la excelencia.

Y el mejor sistema de incentivos que se ha inventado el hombre es el de la competencia. Si, si: competencia, ese fenómeno tan odiado por los intelectuales de izquierda europeos, ese fenómeno que impone disciplina, obliga a conseguir resultados y asegura que las cosas funcionen en la economía… y también en la universidad. En Estados Unidos las universidades (públicas y privadas) compiten para atraer a los mejores estudiantes y contratar a los mejores profesores; en Europa, por el contrario, los estudiantes vienen casi dados por la geografía y los profesores son funcionarios. Los americanos compiten por obtener financiación pública y privada y eso les lleva a hacer cosas útiles para la sociedad; el presupuesto de los europeos viene dictado por los burócratas del gobierno. Los americanos compiten por hacer un plan de estudios mejor que el de los rivales lo que les obliga a actualizar contenidos a medida que la ciencia avanza y los tiempos cambian; los planes de estudios europeos vienen dictados centralmente por un conjunto de sabios iluminados. Los americanos compiten para atraer las donaciones de los exalumnos cosa que obliga a los profesores a dar una buena educación; en Europa nadie tiene incentivos a satisfacer a los estudiantes porque la financiación viene dada por el Estado.

Hagamos un ejercicio mental: ¿Se imaginan dónde estaría el Barça si se viera encorsetado por las reglas que oprimen a nuestra universidad? ¿Qué pasaría si todos los jugadores fueran funcionarios con salarios fijados por el ministerio y si todos ellos debieran jugar cada día independientemente de su actitud en los partidos y entrenamientos? ¿Qué pasaría si los ingresos del club no estuvieran ligados al éxito deportivo, si no se pudiera pagar más para atraer a los mejores jugadores del mundo o si no pudiera deshacerse de los jugadores que no han rendido lo que se esperaba de ellos? ¿Qué pasaría si las tácticas que debe seguir el equipo fueran decididas por el gobierno y no por el entrenador? ¿No creen que eso hundiría al Barça en un mar de mediocridad? Y si es así, ¿por qué permitimos que pase eso mismo en nuestras universidades? Pues no lo sé… aunque supongo que eso refleja que, en el fondo, nos importa más el fútbol que la educación de nuestros hijos.

Los detractores oficiales de lo americano dicen que la competencia conlleva elitismo y que en EEUU sólo los ricos pueden acceder a la universidad. Esto no es del todo cierto: todos los ciudadanos americanos tienen derecho a asistir a una universidad pública gratuita (e, insisto, muchas de esas públicas son líderes mundiales), el gobierno federal gasta unos 100.000 millones de dólares en becas, el 25% de los hijos de familias pobres van a la universidad y, lo más importante, las mejores universidades privadas son gratis para los estudiantes de las menos favorecidas: Harvard, por ejemplo, no cobra matrícula a las familias con ingresos inferiores a 40.000 dólares anuales y ofrece grandes descuentos a las que cobran menos de 60.000 dólares. Todo eso conlleva que, no sólo la proporción de jóvenes americanos que va a la universidad es superior (repito, superior) a la europea sino que, además, tienen el privilegio de ir a las mejores universidades del mundo.

En el año 2000, los líderes europeos se reunieron en Lisboa y proclamaron que Europa sería el líder mundial en tecnología, conocimiento y competitividad en el 2010. Si no están dispuestos a arreglar el problema de fondo de nuestras universidades, esas declaraciones de falsa grandeza sólo sirven para demostrar que ellos, nuestros políticos, también tienen un gran sentido del humor.