martes, septiembre 27, 2016

No intentes ser profesor de universidad

Soy profesor de universidad. Me encanta mi trabajo. De niño y adolescente no tenía claro cuál era mi vocación, pero sabía que tendría que ver con la docencia. De la investigación me enamoré en la primera clase de primer curso. Así, mi trabajo aúna dos de mis pasiones. Por eso, tal vez, resulte extraño que yo exprese la recomendación que, a estas alturas de mi carrera académica, planteo: no intentéis ser profesores de universidad.

No estoy intentando cerrar la puerta tras de mí. Nada ganaría con ello. Escribo desde la honestidad. Voy a lanzar el mensaje que creo que conviene transmitir, aunque no sea el más popular. Un jugador de la ruleta rusa sincero tendría que decir "No lo intentéis vosotros".

Varios son los problemas de intentar acceder a un puesto de profesor. Los recorreré en tres apartados.


Decisiones que no tenéis cómo tomar con criterio solvente
Para ser profesor a tiempo completo uno necesita ser doctor. Para ello, ha de completar una tesis con un director de tesis. Durante el grado o el máster, uno apenas tiene referencias sobre quién puede ser un buen director, entendiendo por tal aquel que ayuda a aprender y obtener un currículum que abra puertas en el futuro. Las referencias que uno maneja en las fases previas al doctorado son a las que uno accede como alumno, y el papel de docente y de investigador de un posible director son muy distintos. Ese profesor que estimula tu pensamiento y que tan bien te cae puede ser científicamente nulo. O un grande de la investigación y un desgraciado como tutor.

Hay auténticas historias de terror con los directores de tesis. Aquí algunas:
- Directora plantea a su doctorando que la tesis estará compuesta por tres artículos, todos ellos en revistas Q1 (de alto nivel). Solo al cabo de los meses el doctorando descubre que su directora jamás ha publicado un artículo en una revista Q1 y que ella apenas conoce cómo se hace investigación con opciones de entrar en esas revistas. El doctorando ya se ha invertido tanto tiempo de beca que tiene complicado cambiar de tema, de director... y nadie del departamento va a acogerlo, porque eso se valora como una agresión en toda regla hacia la directora.
- Director lleva línea sólida de trabajo. Exhibe con orgullo su artículo con un determinado resultado experimental. El becario que empieza a trabajar en esa línea no consigue replicarlo. El director bloquea cualquier avance en la tesis hasta que el becario consiga replicar los resultados. Nunca ocurrió.
- Director plantea que la tesis será por compendio de publicaciones. La doctorando inicia su trabajo y, al cabo de poco tiempo, ve que el director desatendie por completo la tutorización. Cuando hace algo es para invitar a la doctoranda a falsificar datos. En un determinado momento le espeta el director "Yo ya soy funcionario. Si quieres la tesis, hazme coautor de tres artículos." Ella accede, tiene muy poco margen de actuación.

Incluso un buen director, científicamente capaz y esmerado en la tutorización, puede ser una mala opción. Un profesor de estas características puede ser incapaz de ayudarte a conseguir una beca. O incapaz de ayudarte a mantener el alto ritmo de publicaciones científicas que ahora mismo se demanda. Ahora mismo hay una importante cantidad de profesores que, siendo válidos, no tienen acceso a financiación pública para su investigación y, así, es bien complicado que alguien puede tener una beca con ellos. En el caso de encontrar algún modo de dar apoyo económico, no tienen dinero para publicar en según qué revistas que demandan casi 2000 euros. También son muchos quienes no tienen contactos en consejos editoriales que abren puertas de atrás. Quien desarrolla la tesis con este perfil de profesor tiene que publicar en un subconjunto del total de revistas disponibles y entrando a puerta fría. Esto, de un modo claro, reduce la productividad. En el marcadísimo efecto Mateo científico en el que estamos inmersos algunos tienen que nadar muy duro para intentar no quedarse atrás.

Ahora mismo hay muchos más candidatos que plazas
Hubo tiempos de gloria en los que a la gente casi la reclutaban por los pasillos. "Oye, ¿tú no querrás ser profesor de universidad?". Los años de la fuerte expansión universitaria. Pero ahora mismo la crisis económica, junto con la escasa apuesta pública por la universidad, más la demografía está restringiendo la cantidad de plazas de profesorado que se ofertan. Tener una tesis y un currículum bueno no garantiza trabajo. Tocará empezar a dar tumbos con una inestabilidad que, con el paso de los años, irá pesando cada vez más. Cuando tus amigos compren casa, tú no podrás: no tienes contrato estable. Cuando tus amigos piensen en la paternidad, tú desecharás la idea: no tienes estabilidad. Y no sabrás bien cómo manejar tu carrera laboral. Si te vas al extranjero (y ahí también la competencia es bien dura por conseguir una plaza), malo si quieres volver, dado que la distancia hará que vayas perdiendo contactos. Si te quedas y buscas planes B laborales, malo, porque limita el ritmo de mejora de tu currículum. En esta situación, siendo doctor y ojalá con un currículum excelente, te tocará pasar por un nivel de precariedad enorme. Plazas de post-doc que tardan meses en resolverse y tú mientras a tirar de ahorros. Personas que te sugieren que te pagues la cuota de autónomo para entrar como falso asociado.

Tendrás serios problemas para diseñar tu carrera. Hace unos años uno no podía entrar de Ayudante Doctor en la universidad donde se había formado sin desvincularse al menos dos años de esta. Cambió la ley. Se siente por quienes planificaron su vida conforme a la norma antigua. Hace unos años el criterio era publicar en las mejores revistas del área (cruzado con el criterio de que daba igual, porque la plaza iba para quien la comisión de selección quisiera, que para eso era soberana). Ahora el criterio es publicar mucho y en revistas con altos indicadores numéricos. El criterio ya no es publicar donde te vayan a leer, sino donde vayas a ganar puntos. No digo que la situación pasada o la actual sean mejores; expreso los problemas para tomar decisiones en un entorno cambiante. Participar en una triatlón en la que el orden de las disciplinas y las distancias se modifican sobre la marcha es complicado. ¿Será mejor intentar ser primer autor de lo que publicas (no tanto, si hay que tirar del carro) o mejor ir de quinto autor en más publicaciones? Imposible de anticipar.

En este entorno habrás de recordar que querías ser profesor por razones docentes, por motivos de investigación. Te dirán "No te prepares las clases, que el certificado te lo dan de cualqueir modo, y eso es lo que puntúa". Y tendrás que mantener la ilusión. Habrás de recordar que tú querías conocer y cambiar el mundo, no sacar artículos como churros. Porque para sacar artículos como churros los trucos valen. "Ya sé que está mal hacerlo así, pero la verdadera pregunta es si los revisores se darán cuenta". Para aportar a la creación y comunicación de conocimiento eso es hacerse trampas al solitario.

Si finalmente consigues entrar
El sistema universitario es medieval. Dependes de los de arriba para poder promocionar. Y los de arriba apenas han de rendirle cuentas a nadie. El catedrático de turno puede marcarte cómo impartir tu docencia y muchos optan por plegarse, puesto que lo tendrán en unos años en un tribunal de plaza. Serás de los últimos en escoger qué clases impartes. Tendrás poco margen para iniciar una línea de investigación autónoma, porque se espera de ti que te unas a proyectos ajenos liderados por gente con más años. Durante tiempo, de hecho, apenas tendrás opciones a conseguir dinero para investigación. Es un sistema diseñado para estimular la sumisión.

La gestión universitaria es el eterno tema por resolver. Ahora mismo peso poco en el currículum. Para gestionar miserias, que es lo que toca ahora, los funcionarios no se animan a ocupar cargos. Algunos te dirán "Total, yo no puedo subir más" o "Yo ya estoy acreditado". Así que en tu situación de inestabilidad es probable que te toque tirar del carro, algo necesario, pero no repartido de forma equilibrada.

Si entras en la universidad, te esperan años en los que tu promoción y retribución van a estar desvinculados de tu desempeño. Esto es una cinta transportadora, en la que uno llega a destino según el momento en el que se subió a ella. Eso cansa. Y verás que todavía te cambian las reglas de juego. El gobierno un día decidirá que no puedes conseguir todavía plaza estable. En general todos los gobiernos desconocen cómo funciona la universidad o les da igual. Hoy para conseguir un sexenio las reglas serán A, mañana serán B... La motivación intrínseca está genial, pero aquí habrás de trabajar como si esta fuera eterna e indiferente al entorno.

A eso hay que sumarle que el trabajo de profesor de universidad en España es, probablemente, de los que permite menos opciones de cambio en lugar de trabajo. Si trabajas en la Universidad de Navalpedrete, hazte a la idea de que toda tu vida vas a pasarla ahí. Las plazas en el resto de universidades se convocan con candidato en mente y mejor que no optes. Nadie quiere ser marcado como 'conflictivo'. Es más fácil para cambiar de destino que te vayas al extranjero e intentes la 'operación retorno', porque en las universidades españolas nos preocupa más cómo atraer profesorado de Oxford que cómo atraer profesorado que tenemos a 200 kilómetros.

Así que, recapitulando, si estás pensando en empezar el doctorado con vistas a ser profesor universitario en España, plantéate que has de tomar decisiones para las que careces de información, que conseguir una plaza es francamente complicado (aquí y fuera), y que parte de las condiciones laborales si lo consigues no son especialmente buenas. Claro que hay vidas peores que las de quien aspira a profesor, pero el criterio no es si hay peores, sino si las hay mejores y que encajen con tus valores, capacidades y aspiraciones.

Y sí, mi trabajo me encanta. Pero yo no sirvo de criterio. Yo ya estoy dentro.

7 comentarios:

  1. Buena entrada. Habría que comentar también que trabajar en el sector privado tampoco es ningún chollo. En general la vida laboral en España es así.

    Un saludo

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  2. La entrada es como un jarro de agua fría sobre el sueño de ser investigador en España, dado que no hay muchas oportunidades más que la plaza en una Universidad. Siendo así, como usted explica, ¿de qué forma se puede saciar la voluntad de investigar y seguir profundizando en la especialidad de cada uno si debe buscar otro lugar donde trabajar? No me imagino alguien que trabaje fuera de la Universidad, con sus complicaciones propias, que llegue a casa después de su jornada y se ponga a investigar. Lo veo imposible

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  3. Acabo de coger el carro del doctorado con perspectiva de entrar en el mundo universitario pero... aunque ya sabia que era francamente dificil después de leer esto me sigue deprimiendo aún más la idea jajajaja Actualmente tengo trabajo fijo fuera del ámbito de la educación pero no es lo que realmente me llena.... pero con informacion profesional como la expuesta aqui te hace plantearme las cosas de otra manera y aunque no pierdo la esperanza sabiendo esto me hace ir con pies de plomo y ser algo mas objetivo.

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  4. El sistema de educación superior es uno de los mayores timos de nuestra sociedad actual. Empiezan por timarte diciéndote que dediques tiempo y hagas esfuerzos, que te serán recompensados porque vivimos en una meritocracia, así que decides hacer codos y sacarte una carrera. Claro, pero eso ya no es un elemento diferenciador si a todos nos han vendido la misma moto, así que toca hacer alguna especialización, un buen máster a precio de escándalo te situará en el escaparate, ¡se te van a rifar, chaval! Aunque... bueno, sabes inglés ¿verdad? Alright then!, ahora aprende un tercer idioma y van a hacer cola debajo de casa. Pero espera un segundo... otro máster no hace daño a nadie, y ¡además puedes hacer unas prácticas en empresa mientras tanto! Jo jo, 300 pavazos y la posibilidad de que te contraten, en prácticas al menos un par de años, eso sí. Hombre, no querrás ser director de la noche a la mañana, calma, tron, pero cuando te hagan indefinido y cobres 1000 euros por hacer powerpoints 8 horas al día, ya podrás presumir ante tu colega del mercadona... aunque, bueno, en realidad tu colega tiene incluso más estudios que tú y gana 100 euros más, así que mejor no digas nada. Eh, pero que nos quiten lo bailao, menudas fiestas en la uni, tías, risas, amigos... ah, que eso... tampoco. Pues sí, que nos han tangao bien.

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  5. Llevo varios postdoctorados en cadena, en el extranjero, y no puedo más que corroborar lo que cuentas. La Universidad (en particular la Europea) es medieval y jerárquica. Eso significa que tú sólo rindes cuentas a quien está por encima de ti, y es éste quien decide tu futuro. El ascenso por meritocracia es una ilusión, porque todas las normas se pueden interpretar y adaptar.

    Sólo un aviso, quienes creen que esto sólo ocurre en nuestro país están muy, muy equivocados. Yo también lo creía. En otros países considerados "intelectuales y serios" la situación es hasta peor que en España. En países centroeuropeos de cuyo nombre no quiero acordarme, la contratación del profesorado es exactamente igual que en el sector privado. De hecho, porque muchas instituciones de investigación son financiadas públicamente pero de gestión privada. Sale un anuncio en la web con una plaza de profesor y se pide que la gente eche su CV, como si fuera Infojobs.

    No hay méritos, baremos, ni transparencia alguna. No se publica lista de candidatos ni a veces fecha de decisión. Simplemente, tras cierto tiempo se convoca individualmente a los candidatos a una entrevista (normalmente a dos, para que no se note la preferencia) y finalmente se elige a uno.

    El criterio más importante es el siguiente: "cuánto dinero la persona contratada se prevé que es capaz de traer a la institución, basándose en su prestigio e historial pasado".

    De manera que el sistema es sencillo. El profesor X con poder ayuda a su candidato Y favorito, colocándolo como Investigador Principal en alguno de sus próximos proyectos. Una vez éste haya conseguido oficialmente la financiación "por prestigio", ya no hay competidor que pueda con él. Cómo el profesor X seleccion a su sucesor Y... depende de cada uno y normalmente ya se sabe por dónde van los tiros (el que más papers le escribe y favores le hace).

    Respecto a la endogamia, es la misma o más que en España. Es frecuente ver cómo la mujer de Europa del Este del director del centro de investigación X es la responsable de recursos humanos del centro Y. Tampoco es raro ver cómo un director de grupo se casa con una estudiante (de Europa del Este también) suya y la hace jefa del grupo. Y sin ningún tipo de tapujo.

    Las universidades, en particular las del entorno germánico, hace tiempo que se han convertido en auténticas "empresas familiares", nutriéndose de gente trabajadora que proviene en buena parte de otros países donde la economía está peor. Nada sorprendente por otra parte.


    Por cierto, por el mundo germánico, y muy relacionado con esto, el doctorado lo tiene muchísima más gente que en España porque se puede conseguir simplemente trabajando en cualquier empresa más o menos cercan a la universidad durante un número de años. Lo cual quiere decir, de nuevo, que el doctorado ha perdido su significado todavía más que en España y no significa en absoluto que esa persona está capacidada para investigar.


    Saludos.



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  6. Hombre... veo el artículo pelin exagerado. Revistas con impacto hay muchas. En algunas se paga poco. Supongo que como yo (que también estoy dentro) conocerás a colegas que con poco dinero publican buenos trabajos en magnificas revistas y otros con más proyectos financiados que artículos publicados (cuestión de eficiencia). Y el BOE deja muy claro qué hacer para poder acreditarse a diferentes figuras (aunque la nueva ANECA seguro ue lo empeora). Uno puede buscar qué profesores de los programas de doctorado publican y legir a aquellos que han dirigido tesis con cierto nivel de productividad (artículos). Parece complicado pero preguntando y preguntando...curioseando... Coincido contigo en que es difícil. Cada vez más. Pero no comparto contigo los motivos, al menos no los veo a mi alrededor (ya no). El problema es el elevado nivel de exigencia que se solicita: muchos artículos en revistas JCR en posiciones altas. Algo que, sabemos, está muy cuestionado. Así esta el tema y es dificil tener cierta estabilidad antes de bien entrados los 40.Pero merece la pena si no te importa el dinero y temueve la curiosidad, el afán de estar siempre alerta, buscando, explorando... es fascinante y por eso la gente sigue ahí.

    Animos a todos los curiosos...

    Un saludo

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  7. buen artículo y bastante cierto
    llevo 18 años de profesor y no me va mal, pero pasé mi calvario particular con un dtor de tesis jeta y despreocupado
    la clave es entrar en un grupo de investigación muy activo, con un director muy currante y pico estrellita y en un área con necesidades estructurales de personal a TV. se puede decir que dando por hecho que vas a currar como una bestia y que eres válido el otro 50% de tu éxito depende de donde caigas

    y luego fuera se piensan que nos pegamos la vida padre

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