viernes, septiembre 28, 2007

Ibarretxe, Sociología y consultas

Primera parte:
Ibarretxe fija para el 25 de octubre de 2008 su consulta popular sobre autodeterminación. ABC.

Ibarretxe anuncia que la consulta a la sociedad será el 25 de octubre de 2008. Deia.

Ibarretxe propone una consulta en el País Vasco el 25 de octubre de 2008. El Mundo.

Ibarretxe anuncia que convocará una consulta popular el 25 de octubre de 2008. El País.

Ibarretxe anuncia una consulta popular para el 25 de octubre del 2008 y comicios posteriores inmediatos. El Periódico.

Ibarretxe anuncia una consulta para el 25 de octubre de 2008 y un "referéndum resolutivo" para 2010. Gara.

Ibarretxe anuncia una consulta popular para el 25 de octubre de 2008. La Razón.

Ibarretxe anuncia una consulta popular para octubre de 2008. La Vanguardia.

Ibarretxe convoca la consulta popular para el 25 de octubre de 2008. Público.


Segunda parte:

Según el Euskobarómetro de Junio de 2007 (PDF de 6 Megas), elaborado un equipo de investigación de la UPV-EHU/EHU dirigido por el profesor Francisco José Llera Ramo, Catedrático de Ciencia Política y de la Administración, un 41% de los vascos no nacionalistas percibe en su entorno mucho miedo a participar en política en el País Vasco, frente a un 18% de los nacionalistas que sienten ese miedo.


Los autores del estudio informan de que los datos pueden estar sesgados, dado la población no nacionalista era menos proclive a dejarse entrevistar. Los entrevistados no nacionalistas, por tanto, son lo que, al menos, no sienten tanto miedo como para rechazar, incluso, una entrevista sociológica.



Conecten ustedes las dos partes de esta entrada.

jueves, septiembre 27, 2007

Los jóvenes investigadores somos estúpidos, según Precarios

A través de Roke llego a una interesante noticia de El País, gracias a la cual me entero de que los jóvenes investigadores somos más bien lerdos, según opinión de Raquel Portela, presidenta de la Federación de Jóvenes Investigadores/precarios.
"Normalmente, un director de departamento conoce a sus alumnos y sabe con quién se quiere quedar. A los que tienen mejores notas, les dice que pidan una beca porque cree que se la van a dar, y a los que no, les da los puestos de ayudante que tiene", explica la presidenta de la Federación de Jóvenes Investigadores/precarios, Raquel Portela. Pero la perversión del caso es que esos alumnos más sobresalientes se quedan con una beca que hasta el tercer año (de un total de cuatro) no se convierte en contrato en prácticas (momento en el que empieza a cotizar) y por la que suele cobrar menos que un ayudante contratado. Pero, sobre todo, la cuestión es que ser ayudante aumenta sustancialmente las posibilidades de acabar consiguiendo una plaza fija, asegura Portela. La misma opinión manifiestan los sindicatos universitarios.
Así como el Buen Pastor conoce a sus ovejas y ellas le conocen a él (Jn 10, 11), el Director de Departamento sabe cómo repartir los talentos y dónde ha de sembrar para que el trigo de sus estudiantes crezca fuerte y rápido. Lo que no queda claro es si el Director está también dispuestos a dar la vida por los miembros del Departamento.

Lo que nos está contando Raquel Portela es que recién licenciados se dejan hacer el lío por el Director de Departamento. Los que han conseguido mejor expediente, que supondremos que algo espabidillos serán los pobres, se dejan convencer para irse a la peor de las plazas posibles. ¡Si es que ya se sabe que tanto buenos para los estudios y tan torpes para moverse por la vida! Podrían conseguir un puesto mejor retribuido, con mejores condiciones y mayor continuidad, pero una charlita de nada con el Director de Departamento y adiós a todo eso, a tirar por la miserable vida del becario. La verdad es que esta gente, si es tan poco despierta para lo que sale de los libros y del laboratorio, mejor que no tenga mucho trato con alumnos.

Reconozco que la reflexión de la presidenta de Precarios no se corresponde para nada con mi (limitada) experiencia. Hasta hace poco, los que empezábamos la carrera investigadora no teníamos opción de llegar a Ayudantes, por dos motivos. El primero, el legal. Según la LOU del 2001, para poder optar a Ayudante era necesario haber superado los 32 créditos de los estudios de doctorado, que se correspondían con dos cursos. Del optar por el doctorado hasta el poder ser Ayudante pasaban dos años. Por otro lado, a los dos años uno tampoco tenía demasiados opciones de llegar a Ayudante, puesto que tenía que competir con todos aquellos que habían disfrutado de beca y, no llegando a Ayudantes Doctores, optaban por la plaza de Ayudantes. Los Ayudantes, por lo general, son ex-becarios, que han estado durante años reuniendo méritos para alcanzar el primer contrato. Para darse cuenta de lo complicado que lo tenía un recién incorporado para llegar a Ayudante, sólo hay que revisar los baremos de las convocatorias de los últimos años: puntos por docencia, puntos por estancias en el extranjero, por vinculación a grupos de investigación, por publicaciones y congresos... Hasta el punto de que, por ejemplo, en Andalucía el haber disfrutado de una beca era mérito preferente, en el sentido de que cualquier becario, por el hecho de haberlo sido, ya estaba automáticamente por encima de cualquiera que no hubiera tenido beca.

Incluso para el diseño de la propia carrera, tenía poco sentido el lanzarse a por una Ayudantía, en el caso de poder conseguir una beca. Lo que marca quedarse en la universidad son los méritos investigadores. Un Ayudante tenía que hacer más horas de clase, así que menos tiempo para investigar. Igual a menos publicaciones. Igual, si se despistaba, a la calle. Además, como becario siempre tenías la opción de poder llegar a ser Ayudante, dándote tiempo a acabar la tesis y acreditarte para el siguiente puesto. Como Ayudante, desde el primer momento, tenías menos años y menos alternativas para seguir en la universidad.

En conclusión:
  • no sé qué alumnos de (relativamente) pobre expediente han llegado a Ayudantes, con la de bofetadas que había para conseguir esa plaza;
  • no sé de dónde sale que esa plaza era un chollo, cuando era algo a lo que no podías optar hasta después de años y no te ayuda a mejorar el currículum al mismo ritmo que podrías hacerlo como becario.
Y, antes de acabar, este otro fragmento de la noticia:
La propuesta que hace ahora el Gobierno a las universidades y a las comunidades la resume Quintanilla en esta frase: "Si ustedes hacen la contratación siguiendo estos criterios de calidad, nosotros les damos recursos a cambio".
Algún día, espero, los políticos aprenderán que no hay que pagar por el cumplimiento de criterios que no sabe con certeza si conllevan la optimización de los objetivos finales. Ahora quieren que todo el mundo aplique unas medidas que a saber si sirven para lo propuesto o no. Es mucho más sencillo: paguen únicamente según calidad docente e investigadora. Cuando un departamento pase 'hambre' por reclutar mal a su personal, ya espabilará.

¿No ven clara esta postura? Piensen en esto: ¿qué nos garantiza que quienes han destacado durante sus estudios van a ser buenos profesores o buenos investigadores? ¿Cómo creen que sería mejor la selección, mediante un baremo fijo que prime el expediente o valorando candidato a candidato en su conjunto sabiendo que si uno escoge mal el Departamento entero se resentirá?

miércoles, septiembre 19, 2007

Jóvenes y vacío

Tenía este texto guardado desde hace tiempo:
El peligro de ser catalogados como alarmistas muchas veces nos lleva al silencio. La ideología oficial es la de que vivimos ‘en el mejor de los mundos posibles’ y cualquier análisis que se aleje de esto es censurado. Se nos tolerará criticar la programación de la televisión o la calidad de la carne de ternera, pero no lo que llegue a las bases de la sociedad actual.

Creo que esta es una actitud rayano con la ceguera. Hay cientos de realidades que no son lo que deberían ser y, algunas de ellas, con un nivel de deterioro suficiente como para preocuparse de lo que nos espera. Y, si algo hay vinculado a lo que habrá de venir, eso es la juventud. En un tiempo en el que parece que todos tenemos que ser jóvenes y bellos, voy a atreverme a tratar de iluminar las zonas oscuras de esta generación que para algunos es el culmen de lo deseable.

Anticipo ya algunas críticas y las comento de antemano, para quedar con el camino libre para exponer mis comentarios. Muchos dirán que no tiene sentido hablar de ‘los jóvenes’, puesto que dentro de ellos hay tal heterogeneidad que imposibilita hablar de ellos como colectivo. Sería el mismo razonamiento que nos dejaría sin poder hablar del modo de ser español, negando algunas características de nuestro temperamento, o que negaría que el pueblo alemán tiende a ser más organizado que el de los países mediterráneos. Yo me apoyaré en lo que considero un sustrato común entre toda la generación que en estos momentos ronda los dieciocho años.

Lo peor que se puede decir que un colectivo es que ha optado de un modo deliberado por hacer de su vida algo mediocre y plano. Y, salvo honrosas excepciones, creo que esta opción por dejarse caer por la existencia sin profundizar es la que han asumido gran parte de los jóvenes.

Vivir no es sencillo. Rectifico, vivir con intensidad no es sencillo. La vida ofrece mucho, pero da poco a quienes no van a por ello. Nuestros jóvenes son ‘la generación del zumo en brik’, que prescinden del esfuerzo de sacar el jugo por sí mismos, satisfechos con las migajas de vida que a las que se accede sin esfuerzo.

Son una generación en equilibrio. Han conseguido apenas tener que dar nada y ser receptores sin esfuerzo. No nos engañemos: si no se van de casa no es por problemas económicos, sino porque están como reyes y reinas. No lo tienen todo. Ojalá, porque de ser así no hablaría de una generación interiormente vacía. Les falta dar contenido a su vida, algo que les haga ir más allá del placer y la rutina, placer rutinario, como para ellos es el sexo, y rutina que no consiguen hacer placentera Por ejemplo, no entienden el encanto de la escuela y la universidad, de la formación.

Hay quien cree que poder votar a quién se echa de la casa de ‘Gran Hermano’ es el culmen del ocio. Igualmente ellos creen que el camino repetido desde su casa al instituto o la universidad entre semana y, en los viernes y sábados, desde su casa al parque de moda, es ya lo máximo que le pueden pedir a su vida. Son como autómatas, como si los sueños de la ciencia ficción se hubieran materializado: comen, andan, conversan, sonríen, bromean, pero no hay nada más allá.

El ser humano crece por la tensión. Esta prosperidad de los bolsillos en la que estamos ahora se ha convertido para ellos en pobreza de los espíritus. Educamos a personas en la paz de nuestras casa para lanzarlos, aunque nos quisiéramos negar, a la violencia soterrada que es la vida adulta. Será una transición abrupta y que deberán hacer sin armas. Pasar de que sus necesidades se colmen con la velocidad que tardan en atenderte en un ‘fast-food’ a tenerse que manejar por ellos solos.

No son agentes de su propia vida. Para ellos, la libertad es como elegir un menú en un Burguer: no hay patatas, pues se piden unos aros de cebolla y no pasa nada. Las problemas se solucionan por evitación. Sus limitaciones y las limitaciones del mundo no les plantean la duda de que pueden hacer ante ello, sino que lo asumen como algo dado. Si por ellos fuera, la tuberculosis seguiría siendo una enfermedad sin tratamiento hoy día, ya que la verían como una realidad a asumir, no a afrontar.

Un autómata, por limitaciones en su construcción, no conoce más allá del corto plazo. El sistema se estructura en la forma ‘entrada-salida’. Pasa algo, respondo a ello. Tengo hambre, voy a la nevera. Me apetece sexo, voy a un local donde sé que es posible encontrarlo. Así las cosas, la idea de proyecto de vida o sueños e ilusiones que conformen una vida son tan extrañas como para un pigmeo la posibilidad de ir a la Luna. Su mente no está articulada como para que pueda entrar algo que llegue tan allá.

Al que se le da todo no se le puede negar nada. La realidad es dura y, sobre todo, existe al margen de nuestros deseos. Podríamos querer con intensidad que los objetos cayeran hacia arriba, pero no lo conseguiríamos. Las leyes de la vida son ajenas a nuestra voluntad. ¿Cuáles serán los sentimientos y reacciones que despertará en un joven el comprobar algo así? Se harán o jabalíes o avestruces: reaccionaran como el animal herido que ataca o como el que trata de negar lo que acontece. La escasa, nula tolerancia a la frustración es un signo que marca a esta generación.

El vacío pasa factura. La presunta felicidad recurrente termina por convertirse en tedio. Entonces viene el problema de llenar los huecos y cómo hacerlo. Pueden optar por llenarse de ruido. El ruido de la música y de las fiestas ya lo han probado. El de las drogas no les es ajeno. Pueden intentarlo con el ruido de los valores y, algunos, de la religiosidad. Hay jóvenes-globos que recorren las calles con el pecho lleno de orgullo, lleno de helio, que les hace subir y estar vacíos a la vez. Se les llenará la boca de palabras que escucharon de otros. Se harán solidarios y utópicos de café, que blablablean sin cambiar ellos.

O puede que quieren engañarse haciendo significativo lo que no es nada. No poder estudiar una carrera se convertirá en una tragedia porque era lo más parecido que tenían a una decisión sobre sus vidas. Un amor roto será un dolor porque era de lo poco que hacía que se corazón latiera con un poco más de sentido que el que da la mera supervivencia. O se perderán en hacer puenting, tocar la guitarra, mil cosas que los hagan entretenerse y creerse llenos.

No es rabia lo que siento por esta generación. En todo caso, culpabilidad por no haber sido capaz, en la parte que me correspondía, de ofrecerlas una vida que haga justicia a su nombre. Una Vida con mayúsculas. Porque también los mejillones están vivos, enganchados en su roca. Pero el ser hombre, el ser mujer, es mucho más. Y siento dolor porque les quiero, porque son muchos años trabajando con jóvenes y viendo como se pierden a lo único que les va a acompañar todo su vida, a sí mismos.

Ignacio Pardeza

¿Y si no todo fuera gastar más?

¿A más gasto por alumno mejor educación? Pasen y lean esto.

martes, septiembre 18, 2007

¿Dónde está el aprobado?

Un profesor de Lengua decide poner como pregunta de evaluación la siguiente cuestión: Indique qué letras componen el alfabeto español.

La respuesta correcta, por si no lo recuerdan, es la siguiente.

A B C CH D E F G H I J K L LL M N Ñ O P Q R S T U V W X Y Z

Esas son las 29 letras del alfabeto español. Yo, por ejemplo, tenía entendido que la Real Academia había suprimido la 'ch' y la 'll' como letras, pero preparando la entrada veo que andaba equivocado.

Un alumno responde al examen escribiendo únicamente las primeras 15 letras, desde la A hasta la M. El profesor considera que, puesto que 15 es más que la mitad, a este alumno le corresponde un aprobado.

¿Están ustedes de acuerdo con el criterio de corrección de este profesor?

¿Por qué llevo 7 años sin acumular méritos para ser profesor?

He llamado al Rectorado de la universidad convocante para que me informen de por qué no es mérito para obtener una plaza de Ayudante las estancias en el extranjero, la docencia universitaria o la tesis, para que me justifiquen por qué los méritos investigadores puntúan unas ocho veces menos que el expediente académico de la licenciatura. En resumen, por qué, básicamente, todo lo que he hecho desde que me licencié apenas sirve de nada para optar a una puesto de profesor.

Me han comentado que el objetivo de retirar del baremo lo que, hasta hace poco, era algo altamente valorado es para ajustar la convocatoria al 'espíritu de la LOU'. Dicen que la norma lo que indica que la plaza de Ayudante es de formación docente e investigadora, que en la Re-LOU lo que se busca es que las plazas de Ayudantes sean, casi, para recién licenciados. Vamos, que los Ayudantes de ahora son como los becarios de antes y de ahora. Con una diferencia: antes se garantizaba que los becarios habían de pasar dos años formándose antes de poder dar clases; ahora ya no, ahora un recién licenciado puede subirse al estrado justo después de recoger su título.

Pero veamos qué dice la ley:
La finalidad principal del contrato será la de completar la formación docente e investigadora de dichas personas. Los Ayudantes colaborarán en tareas docentes de índole práctica hasta un máximo de 60 horas anuales.
Desde mi punto de vista, las plazas de Ayudantes son para quienes ya tienen formación docente e investigadora. Uno completa cuando ya hay algo iniciado. Por tanto, tendría que ser criterio de selección la demostración de cierta experiencia previa en estos ámbitos. No hablo del espíritu de la ley, hablo de la literalidad de ley.

En cualquier caso, por si algún joven investigador pasa por acá, que sepa qué se cuece por algunas universidades.

lunes, septiembre 17, 2007

La concertada no recibe subvención alguna

El País, uno de los periódicos que está echando un cable al Gobierno para neutralizar las críticas hacia Educación para la Cuidadanía, se hacía eco hace unos días de la adaptación de los contenidos de la materia que se va a efectuar por parte de los colegios concertados católicos. Unos consideran esta posibilidad de ajustar contenidos al ideario del centro como "improcedente" y "desacertado"¹. Otros, quienes consideran que impartir esta materia es "colaborar con el mal", no sé cómo verán los cambios que aceptados por la patronal FERE.

En su momento, ya expuse mi visión sobre esta asignatura. Dije entonces que la materia era muy sencillamente encajable dentro del discurso de los colegios concertados, que para mí mayor problema era el escaso control que tendrían los padres para saber qué educación iban a recibir sus hijos en un colegio público. No me extraña, pues, que entre esto y la dependencia del dinero público la FERE intente reducir el conflicto.

Lo que más llama la atención de la noticia de El País es la perla que dejan caer al afirmar que "[la FERE] recibe cada año 3.200 millones del Estado como subvención para gestionar sus 2.000 colegios". Otra posible redacción, más ajustada a los hechos, podría ser:
La FERE recibe cada año 3.200 millones del Estado como pago por los servicios prestados por la educación de miles de jóvenes españoles. Hay que recordar que gracias a la educación concertada el Estado se ahorra cada año millones de euros, puesto que el coste de escolarización por alumno es menor en la concertada que en la pública. Conviene recordar, también, que los resultados de la concertada son mejores que los de la pública, según revelan estudios de Instutos dependientes del Ministerio de Educación, incluso cuando se controlan factores como la clase social de los padres. Señalar, también, que la concertada no es una gracia generosamente otorgada por el Estado, sino el cumplimiento de la Constitución española, que en el artículo 27.9 señala que "los poderes públicos ayudarán a los centros docentes que reúnan los requisitos que la ley establezca". Y ya que hablamos de la Constitución, invitamos a nuestros lectores que encuentren algún lugar en el que se mencione que haya de existir la educación pública. La Carta Magna, en el artículo 27.5, marca que "los poderes públicos garantizan el derecho de todos a la educación". En lugar alguno se manifiesta que sea obligación del Estado ser él mismo el proveedor de este servicio.
Pero, claro, siempre es mejor hablar de "subvención", que suena a regalo.

¹ Ángeles Álvarez, portavoz adjunta del grupo socialista en el Ayuntamiento de Madrid y responsable de Igualdad del PSM, no se corta a la hora de incluir un dibujo en la entrada de su blog donde comenta la noticia. En él se muestra a un sacerdote metiéndole mano a una niña. Si creen que la interpretación que le doy a la imagen es incorrecta, revisen el nombre que le ha dado la política: "pederastas". Porque todos sabemos que curas y pedófilos son justo lo mismo.

Imagino que Ángeles Álvarez estará de lo más contenta de que en la asignatura de Educación para la Ciudadanía se canten las maravillas de la ONU, organismo que todos sabemos que jamás se ha visto involucrado en escándalo sexual alguno.

miércoles, septiembre 12, 2007

Baremos para llegar a Ayudante

De una importante universidad pública, cuyo nombre no toca ser dicho ahora:
  1. Expediente académico: no menos de 4 puntos. Según la convocatoria de plazas, es imposible fijar de antemano qué valor exacto se le daré a este apartado.
  2. Otros méritos: 2 puntos. Toooda la experiencia investigadora (participación en proyectos, publicaciones, congresos) puede llegar a dar, como máximo, 0'5 puntos. Los años de experiencia como profesor Ayudante no dan ni un solo punto. Estancias en el extranjero, nada. Tesis leída, rien de rien. Experiencia docente o becas previas disfrutadas, nada.
Menos mal que la selección de profesorado "se efectuará con respeto a los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad" (art. 48.3. de la Re-LOU). Nadie lo diría teniendo en cuenta que obvian o apenas ponderan la mayor de los méritos que a uno se le puedan ocurrir para elegir un profesor.

jueves, septiembre 06, 2007

Becaria, que tu jefe no se propase contigo

Y no sólo por lo evidente, por lo desagradable, porque te sentirás fatal, quizá sin saber qué hacer, lo mismo hasta pensando que algo habrás hecho mal, sintiendo cómo la autoestima baja mientras que la rabia sube...

Si eres becaria de universidad, más te vale que tu jefe no te meta mano ni te haga proposiciones que rebasen lo aceptable. Al no ser contratada, es posible que muchas de las vías de ayuda con las que cuentan las trabajadoras 'ordinarias' en este país no estarán abiertas para ti.

Además, si tu jefe se extralimita, tendrás un problema con tu futuro académico. Cuando empezaste a trabajar con esa persona, quizá no sabías que en la universidad, casi siempre, sólo se puede apostar una vez por un director de tesis. Ahora estás en sus manos (aunque no tanto como él querría). Si no quiere, no te renueva la beca, no te echa un cable para sacar adelante los artículos, el DEA, la tesis... No mueve a sus contactos para que te puedas relacionar con los mejores en tu ámbito. Problemas que, si fuera un contrato de investigación, desaparecerían, porque podrías darle con la puerta en las narices - o denunciar - a ese indeseable. Con tu valía, seguro que podrías encontrar otro director, otro proyecto de investigación. Pero en la universidad no es tan sencillo dejar atrás al acosador, puesto que tu beca está vinculada a que sigas con él y sólo tienes derecho a conseguir una beca. Poner tierra de por medio puede ser de difícil a imposible. Es posible que te quedes humillada y teniendo que cambiar de sector profesional, olvidándote de la línea universitaria.

¿Que de qué les hablo? Pasen y lean.

miércoles, septiembre 05, 2007

Educación para la paz

Despite a concerted effort to promote peace education programs in schools, and a growing interest in such programs from government and non-government agencies, there still remains a significant lack of scientific evidence to demonstrate the effectiveness of such programs (Nevo & Brem, 2002).
Leído en:

Yablon, Y. B. (2007). Cognitive rather than emotional modification in peace education programs: Advantages and limitations. Journal of Moral Education, 36, 51-65.

Referencia:

Nevo, B. & Brem, I. (2002) Peace education programs and the evaluation of their effectiveness. In G. Salomon & B. Nevo (Eds.), Peace education, the concept, principles, and practices around the world (pp. 271–282). New Jersey: Lawrence Erlbaum Associates Publishers.

lunes, septiembre 03, 2007

Autores de regalo y autores fantasma

La incorrecta atribución de autoría está corrompiendo la literatura científica y médica. Aquellos que no merecerían ser incluidos en el subtítulo de artículos de investigación pueden encontrarse en la lista a pesar de ello, receptores de un autoría 'de regalo'. Los esfuerzos de otros no son reconocidos por los lectores de artículos puesto que se han evaporado para pasar a ser autores 'fantasma'. Las razones de este abuso en el registro científico pueden ser las mismas que explican gran parte de la corrupción - la oportunidad de recompensa sin esfuerzo y la influencia del dinero.
Leído en Journalology (traducción propia). Llegué rebotando de blog en blog.